Madurar es CONFORMARSE.

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domingo, 18 de abril de 2010

Si, mañana.

Mañana me voy a reinventar y voy a desarrollar mi fuerza de voluntad. Voy a madrugar, y sin quejarme. Voy a levantarme de buen humor, ducharme y pasar seis horas en la facultad. Después comeré una Mc Pollo y jugaré al billar. Voy a perder porque siempre meto la negra, pero ¿y lo bien que lo pasó qué?
Voy a reirme con bromas absurdas. Voy a disfrutar de las gotas en mi cara si llueve, o de las quemaduras del sol, si sale.
Voy a arrepentirme de pasarme semanas, o meses, encerrada en casa odiando el mundo.

Lei que cuanto más pesimista es uno, más optimista puede ser. Sólo hay que transformar esa carga negativa en positiva. Y yo, que me ahogo en una gotita de agua, mañana nadaré en un gran oceano.

Empezaré a vivir, otra vez.


Sean felices.

martes, 3 de marzo de 2009

Mañana, hoy, ayer.


Hoy.
Mañana me apunto al gimnasio.

Mañana sin falta. Y mañana llega, y pasa, y no vuelve.
No es ayer lo que mata. Es un programa muerto, del cual no hay repetición. Los espectadores pueden demandarlo una y otra vez, el presentador puede defenderlo una y otra vez y tu puedes encender y apagar la televisión una y otra vez que no lo volverás a ver.

Y llegamos a mañana: “Esta programación puede verse sujeta a cambios”.
Mañana condiciona, decide, presiona, asusta, emociona.

Hoy.
Cocacola Zero y Chetos Pandilla.
Mañana, mañana, me apunto al gimnasio...

Y si mañana es ayer vas muriendo un poquito más rápido.
Y si mañana SIEMPRE es ayer simplemente sobrevives por pura inercia.


¿Qué no me entiendes? Bien, de hacerlo deberías preocuparte, pero tampoco te lo voy a explicar.

Hoy.
Primer día de gimnasio.


Y cuando mañana es hoy vas viviendo un poquito más feliz.


Disfruten.