What the hell am I doing here?

viernes 11 de diciembre de 2009

Oye tu,

regálame tu tiempo.

¿Que qué le pasa al mío? Bueno...supongo que tengo suficiente, pero no demasiado. Como buena quejica egoista, quiero un poco del tuyo.
Tengo tanto que hacer, que no sé por donde empezar. Y tanto que empezar, que no sé que hacer.

Mierda...tendría que haberme dado cuenta antes de que esto no es reutilizable. Lo que daría por un cubo en mi portal con una pegatina que pusiera TIEMPO, bajar cada mañana con cuatro, o siete, o quince horas que has perdido y al día siguiente tener en tu puerta a un chico atento, alto, musculoso y con la mejor sonrisa del mundo diciéndote: "aquí vuelve a tener su tiempo".

Que si, que tu también quieres tu tiempo para ti. Venga, no me lo des, pero al menos...vamos a gastarlo juntos, ¿no?

sábado 21 de noviembre de 2009

Si, creo aun recuerdo la contraseña.

Pienso en acercarme, todo parece tan perfecto...
Si, me acerco.
Cerca, muy cerca.
A punto de sentir su tacto en la punta de mis dedos.

Y entonces...nada.
La cruda realidad

No existe ninguna burbuja idílica.






Me he perdido una fiesta tremenda por culpa de la fiebre, me las pagará.



Un saludo

martes 29 de septiembre de 2009

¿Lo habías visto antes?

Hoy me desperté y no me encontraba. Busqué debajo de la cama, por los armarios, incluso dentro de la nevera, pero no había forma de hacerme aparecer. Probé incluso a llamarme, grité mi nombre fuerte, pero ni por esas lograba hacerme volver. Desistí.

De repente me vi, de lejos, de forma difuminada. Parecía feliz. parecía incluso más feliz de lo que nunca había estado. Pensé que quizás allí estuviera bien, que no era necesario hacerme volver, podría estar viendome así eternamente.


Entonces supe que me había encontrado, era antes cuando estaba perdida.

viernes 25 de septiembre de 2009

Euchloe belemia.

Lo bueno de ser nadie, lo que viene siendo no ser alguien, es que puedes hacer lo que te de la gana porque a nadie le importará.


Que te caes, aprendes a levantarte. Que subes demasiado alto, aprendes a no emocionarte. Que no avanzas, pues otros nadies te empujan. Y si son ellos los que no avanzan, tu sabes empujar.


Puedes ser sumamente egoísta, estás en tu derecho, ya que a un buen nadie tampoco le importa otro nadie cualquiera.


Un nadie siempre se tiene a sí mismo como el mejor. Es matemático, cuánto más nadie se siente uno, más egocentrismo desarolla.


Otra venta de ser nadie es que un día, así por así, puedes dejar de serlo. Es bastante emocionante el proceso de nadie a alguien. Emocionante, complicado, casual, mágico e inolvidable.

O puedes quedarte en el medio, que es peor aun. Un nadie que quiere ser alguien, o un alguien que no quiere volver a ser nadie.


Convertirse en alguien es dificil, tan dificil como encontrar a un alguien de verdad.



Buenas noches, y con la despedida copiada de alguien...a soñar.




lunes 31 de agosto de 2009

Si hay algo que no me gustan son los consejos. No sé darlos, y detesto recibirlos.

¿Por qué? No sé ponerme en el lugar del otro porque dudo que nadie sepa ponerse en el mío. Prefiero equivocarme fiel a mi decisión, que acertar con la decisión de otra persona. Prefiero ver que me he equivocado, a que me hagan ver que me voy a equivocar.

Y esto no quiere decir que no me gusten las distintas opiniones, me encanta escucharlas y compararlas. ¡Lo aburrido que sería que todos pensasemos igual! Pero como no soy política, no intento convencer a nadie de que mi opinión es una verdad universal, por ello, que nadie lo intente conmigo.

Que para verdades universales ya está la ciencia, o eso dicen.

Y si los consejos gratuitos del vecino de enfrente al que le importas un pepino como: "deberías tomar más el sol, que se te ve muy blanca" los tiro directamente a la basura, hay otros que me los guardo, un poquito.

Quizás no en la cabeza y quizás no el contenido, puede que más bien en el corazón, por la intención.
Seguramente porque precisamente las voces de esos consejos, son las que menos me echarían en cara no seguirlos.
Las que me apoyarían aunque no estuvieran de acuerdo, las que nunca me recriminarían con un "te lo dije" y las que más se entristecerían con mi equivocación.


Y me alegro de saber bien quienes son esas voces.
Y me alegro de que ellas sepan quienes son.





(Ahora es cuando yo lo remato poniendo fotos y nombres, peeeeeeeeeero...no, majos, no.)

sábado 22 de agosto de 2009

Suerte.


Siempre he pensado que no le caía demasiado bien a la suerte. Bueno, a la mala un poco mejor. Debe ser como venganza por no haber confiado mucho en ella. Supongo que por llevar la contraria a alguien que me dijo con demasiado aire de superioridad "tengo fe ciega en mi suerte" (subidón resultante de sus tres victorias seguidas en el jueguecito de los barcos).


Y así es, me pasé toda una vida desconfiando de la suerte. Demasiado ego para asociarle mis triunfos, y demasiado masoquismo depresivo para echarle la culpa de mis cagadas.

Mucho tiempo con mi suerte oculta, o eso pensaba yo.

Porque con todos los años que lleva el mundo existiendo, todos los lugares en los que podriamos haber nacido y todas las personas que existen...¿no es una suerte que tu y yo nos hayamos encontrado?


Quizás no gane a los barcos, ni consigo sacar piedra cuando alguien saque tijera, ni pueda evitar tropezar cada cinco pasos, pero creo que tengo la suerte más grande del mundo.



Me voy una semana de vacaciones a Tenerife, a ver si mi suerte se vuelve a portar bien y a la vuelta no sigo pareciendo Michael Jackson.

Sed buenos.

lunes 10 de agosto de 2009


He vuelto viva.
(y sin resaca)