Madurar es CONFORMARSE.

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viernes, 9 de abril de 2010

Intensidad.

Lo he dicho mil veces, odio los relojes. No me gustaba medir los momentos en horas, ni en minutos, ni en segundos.
No creo que hayamos elegido la unidad adecuada.
El tiempo no cuenta para nada, 30 años pueden resultar insignficantes al lado de un segundo.
Y si no me creeis, preguntarle a esa madre que acaba de ver a su niño por primera vez, nunca olvidará ese segundo en que por fin lo tuvo en brazos. Nunca.

Sé que suena raro, pero yo prefiero medirlo en pelos. Si, en pelos. En vez de contar la cantidad de minutos, recuerdo aquellos instantes en los que se me ponen los pelos de punta.
Ese segundo de pelos erizados, me parece mucho más importante que 30 años.

Y no sé como lo haces, pero tú consigues tener este efecto en mi muy amenudo...


Eva RF.

martes, 5 de enero de 2010

Queridos Reyes Magos:

Si, lo sé. Este año no he sido demasiado buena, y no prometo serlo el próximo. Por eso, en vez de pediros un ipod nuevo, un marco de fotos digital o un libro gigante de Mafalda (esto me lo puede comprar mi amiga Elena, gracias a su beca), os voy a pedir una cosa muy simple.
Sólo quiero...volver a creer.

En todo lo que creía hace tan poquito tiempo.
Y en lo que ya creo...sólo quiero no dejar de creer nunca.

Venga, majos, hasta el año que viene. Y si, el año que viene si que querré el ipod nuevo, el marco de fotos digital y el libro de gigante de Mafalda.









¡Pues muy bien!
¿Y ahora qué hacer, después de la primera gran mentira?

Porque eso es lo que es,
no una ilusión o un juego sino una mentira.

jueves, 31 de diciembre de 2009

31 de Diciembre

Y no, no voy a hacer un típico balance de lo que fue el 2009. Y no, tampoco os voy a contar mi lista de propósitos para el 2010.

No entiendo por qué a la gente le gusta tanto este día, y realmente, tampoco entiendo por qué a mi me gusta tan poco, si al fin y al cabo sólo es una buena cena, doce uvas, y una noche repleta de alcohol. Pero aun así, pagaría por dormirme un 30 de Diciembre, y despertar un...3 de Enero, por ejemplo.
Será por eso de mi obsesión con el tiempo. Un año más, un año menos.
Será que el 31 de Diciembre, me quita de golpe toda la esperanza que puse en un anterior 1 de Enero.
Será que nunca ha funcionado. Y que nunca funcionará.

Si hay algo que he aprendido es que las cosas nunca cambian por si solas, son las personas las que las hacen cambiar.
Allá vamos, otra vez.
(y este año, me niego a comerme las uvas)

Gracias por acompañarme durante este año, esto, espero que no cambie en el próximo.
Chin...chin.




Eva RF.

sábado, 7 de febrero de 2009

He vuelto.

He reido.
He fiesteado.
Me he emborrachado.
He fumado.
He suspendido.
Me he enamorado.
He convivido con una gata.
He seguido el horoscopo.
No he aprendido a cocinar.
He pasado casi 24 horas delante de un ordenador.
He roto un ordenador.
He comprado otro.
He visto desmayos de amigas.
He llorado.
Me he caido en el metro.
He tenido resacas.
He ido a clase, creo.
He probado una salchicha.
No me ha gustado.


El preterito perfecto compuesto va ganando la partida.