Madurar es CONFORMARSE.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Si, creo aun recuerdo la contraseña.

Pienso en acercarme, todo parece tan perfecto...
Si, me acerco.
Cerca, muy cerca.
A punto de sentir su tacto en la punta de mis dedos.

Y entonces...nada.
La cruda realidad

No existe ninguna burbuja idílica.






Me he perdido una fiesta tremenda por culpa de la fiebre, me las pagará.



Un saludo

martes, 29 de septiembre de 2009

¿Lo habías visto antes?

Hoy me desperté y no me encontraba. Busqué debajo de la cama, por los armarios, incluso dentro de la nevera, pero no había forma de hacerme aparecer. Probé incluso a llamarme, grité mi nombre fuerte, pero ni por esas lograba hacerme volver. Desistí.

De repente me vi, de lejos, de forma difuminada. Parecía feliz. parecía incluso más feliz de lo que nunca había estado. Pensé que quizás allí estuviera bien, que no era necesario hacerme volver, podría estar viendome así eternamente.


Entonces supe que me había encontrado, era antes cuando estaba perdida.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Euchloe belemia.

Lo bueno de ser nadie, lo que viene siendo no ser alguien, es que puedes hacer lo que te de la gana porque a nadie le importará.


Que te caes, aprendes a levantarte. Que subes demasiado alto, aprendes a no emocionarte. Que no avanzas, pues otros nadies te empujan. Y si son ellos los que no avanzan, tu sabes empujar.


Puedes ser sumamente egoísta, estás en tu derecho, ya que a un buen nadie tampoco le importa otro nadie cualquiera.


Un nadie siempre se tiene a sí mismo como el mejor. Es matemático, cuánto más nadie se siente uno, más egocentrismo desarolla.


Otra venta de ser nadie es que un día, así por así, puedes dejar de serlo. Es bastante emocionante el proceso de nadie a alguien. Emocionante, complicado, casual, mágico e inolvidable.

O puedes quedarte en el medio, que es peor aun. Un nadie que quiere ser alguien, o un alguien que no quiere volver a ser nadie.


Convertirse en alguien es dificil, tan dificil como encontrar a un alguien de verdad.



Buenas noches, y con la despedida copiada de alguien...a soñar.




lunes, 31 de agosto de 2009

Si hay algo que no me gustan son los consejos. No sé darlos, y detesto recibirlos.

¿Por qué? No sé ponerme en el lugar del otro porque dudo que nadie sepa ponerse en el mío. Prefiero equivocarme fiel a mi decisión, que acertar con la decisión de otra persona. Prefiero ver que me he equivocado, a que me hagan ver que me voy a equivocar.

Y esto no quiere decir que no me gusten las distintas opiniones, me encanta escucharlas y compararlas. ¡Lo aburrido que sería que todos pensasemos igual! Pero como no soy política, no intento convencer a nadie de que mi opinión es una verdad universal, por ello, que nadie lo intente conmigo.

Que para verdades universales ya está la ciencia, o eso dicen.

Y si los consejos gratuitos del vecino de enfrente al que le importas un pepino como: "deberías tomar más el sol, que se te ve muy blanca" los tiro directamente a la basura, hay otros que me los guardo, un poquito.

Quizás no en la cabeza y quizás no el contenido, puede que más bien en el corazón, por la intención.
Seguramente porque precisamente las voces de esos consejos, son las que menos me echarían en cara no seguirlos.
Las que me apoyarían aunque no estuvieran de acuerdo, las que nunca me recriminarían con un "te lo dije" y las que más se entristecerían con mi equivocación.


Y me alegro de saber bien quienes son esas voces.
Y me alegro de que ellas sepan quienes son.





(Ahora es cuando yo lo remato poniendo fotos y nombres, peeeeeeeeeero...no, majos, no.)

sábado, 22 de agosto de 2009

Suerte.


Siempre he pensado que no le caía demasiado bien a la suerte. Bueno, a la mala un poco mejor. Debe ser como venganza por no haber confiado mucho en ella. Supongo que por llevar la contraria a alguien que me dijo con demasiado aire de superioridad "tengo fe ciega en mi suerte" (subidón resultante de sus tres victorias seguidas en el jueguecito de los barcos).


Y así es, me pasé toda una vida desconfiando de la suerte. Demasiado ego para asociarle mis triunfos, y demasiado masoquismo depresivo para echarle la culpa de mis cagadas.

Mucho tiempo con mi suerte oculta, o eso pensaba yo.

Porque con todos los años que lleva el mundo existiendo, todos los lugares en los que podriamos haber nacido y todas las personas que existen...¿no es una suerte que tu y yo nos hayamos encontrado?


Quizás no gane a los barcos, ni consigo sacar piedra cuando alguien saque tijera, ni pueda evitar tropezar cada cinco pasos, pero creo que tengo la suerte más grande del mundo.



Me voy una semana de vacaciones a Tenerife, a ver si mi suerte se vuelve a portar bien y a la vuelta no sigo pareciendo Michael Jackson.

Sed buenos.

lunes, 10 de agosto de 2009


He vuelto viva.
(y sin resaca)

viernes, 7 de agosto de 2009

Oviedo/Gijón


Me voy a Oviedo a despejar de esto. Y a Gijón después a despejar de Oviedo.
Sed buenos.


Y si, me voy con el imbécil de la foto, que me cae fatal y al que sólo le tengo cariño a partir de las 3 de la mañana, mínimo.









Esto de poner Telecinco a las doce y media de la mañana (Hombres y Mujeres y viceversa, o como se llame) es muy peligroso. Te das cuenta de lo bajo que puede caer el ser humano, y lo que es peor, sentirse orgulloso de protagonizar un programa tan patético.

jueves, 6 de agosto de 2009

Miedo.

Miedo a continuar. Miedo a parar. Miedo al fracaso. Miedo al cambio. Miedo a la continuidad. Miedo al aburrimiento. Miedo al desprecio. Miedo al conformismo. Miedo a los sueños. Miedo a la realidad. Miedo a los atajos. Miedo a la velocidad. Miedo a sobrevivir. Miedo a saltar. Miedo al pasado. Miedo al futuro. Miedo a la soledad. Miedo a las despedidas. Miedo a los reencuentros. Miedo a caer. Miedo a querer y no poder. Miedo a poder y no querer.


Miedo a mi misma,
miedo al miedo.


Pero he aprendido que ser valiente no es no tener miedo. Es aprender a ignorarlo.




Os dejo un regalito...






lunes, 3 de agosto de 2009

Hoy por ayer.

Esto de estar enamorado es como tocar fondo, cuando crees que has llegado a un tope, sigues, y sigues y sigues...


(Tengo esto un poco descuidado, pero volveré)



viernes, 24 de julio de 2009

Maldita Nerea


9 meses desde el concierto que cambió mi vida...







El video de ese día no es muy bueno, ya, pero...¿qué puede pasar en un concierto de MN?






¿Cuándo volvemos?;)

jueves, 23 de julio de 2009

Mi nuevo amigo.


Si, lo sé, es una aunténtica mierda, pero como tengo la molesta manía de cargarme el móvil cada tres meses,aproximadamente,no me apetece tirar dinero...

La culpa de todo esto es de un sugus amarillo, que me hace subirme en atracciones de agua en las que por casualidades de la vida yo me tengo que mojar más que el, y por otras casualidades mi antiguo móvil se tuvo que mojar más que yo. (Sobrevivió, pero el pobre quedó tocado)
Ambos sabemos que lo mejor del día fue el simulador...¡qué grande el gato!

Creo que aun no te lo he dicho, pero... ¡gracias por ese día Nachito!
Gracias también por tener tanto miedo como yo para subirte a las atracciones xD

Espero que te lo hayas pasado genial en tu primer concierto de Viki, que espero también que no sea el último.

martes, 21 de julio de 2009

¿Qué hay de malo en soñar despierto?

No me llevo bien con el futuro, no sé si es un defecto o no, pero lo detesto. No me gusta pensar en él, ni planearlo.
He aprendido a no tener expectativas, o a no depender mucho de ellas . Aunque suene a utopía barata, son más bonitos los sueños, no atan.

Son más bonitos, sobre todo, si los sueño despierta...y no me quiero dormir.


lunes, 20 de julio de 2009

Verano

Tanto tiempo libre y tan poco con qué llenarlo, mejor dicho, tan lejos...

jueves, 9 de julio de 2009

Limón, naranja, fresa.

Cuando estoy pensando mucho sobre una misma cosa me da por escribir. Una manía. También un intento fracaso de ordenar mis pensamientos, como si se pudiera.

Este en esta estanteria queda bien, este no me gusta pensarlo, a la papelera. Genial, este combina con el tono de la pared, se queda.

Y así, desordenando, tengo bastantes libretas escritas. (Llamádme antigua, pero donde esté el boli y el papel que se quite esto).

Son curiosos los cambios de opinión que se tienen a lo largo de los años, pero más curioso aun es que en algunas cosas no se cambie nada.

Si de pequeño estás media hora decidiendo si quieres un caramelo de limón, naranja o fresa (si te gustan los de frambuesa lo siento, me caes mal) estarás ante la misma duda cada vez que te los ofrezcan, aunque pasen años.
Después escogerás uno con la seguridad del que lo ha estado pensando siglos...lo que no recuerdo es si es siempre el mismo.

Con los años cambia la cosa, si. Dudas entre vodka, ron o ginebra, pero eso es otra historia...

En lo que si he cambiado es en el miedo a la oscuridad, me aterrorizaba. Y mira, ahora he aprendido a ver aunque esté todo negro.
Incluso me gusta.
A veces la provoco y cierro los ojos, deberiais probarlo, no hay forma de ver mejor.

Si es que en el fondo...somos como niños.

domingo, 5 de julio de 2009

Inmadurez crónica.

Había una vez un niño que se pasaba horas y horas en un parque con un balón, era su mejor amigo, no podía dejarlo ni un momento.
Los demás niños siempre lo querían en su equipo, rara vez fallaba, y si lo hacía, le afectaba más que a nadie. Le gustaba llevar la camiseta de su ídolo, soñando con que algún día alguien llevaría la suya.

El niño se convirtió en adolescente, pero su pasión por el fútbol no desapareció, sabía que algún día jugaría entre los grande. No iba a ser fácil, pero era lo que más añoraba en el mundo.

El adolescente se convirtió en adulto y por entonces le salía el dinero por las orejas. Cuando volvía a ver a esos niños con los que corría en el parque se limitaba a decir: "He madurado, me he dejado de tonterias, ". Y así fue como el niño futbolista se convirtió en director de banco.
Y aun así, cuando estaba sentado en el sofá de su casa viendo a su equipo jugar, volvía a soñar...



Y ahora explicadme por qué está tan sobrevalorado eso de madurar. Para mi, es el eufemismo cobarde de resignación.


Hay una canción que dice algo así como: Y es que no hay nada más triste que recordar los sueños del pasado, para comprobar que poco se cumplió de lo que habíamos soñado.
Al escuchar eso lo primero que pienso es: vaya, otro que ha madurado.

lunes, 29 de junio de 2009

domingo, 21 de junio de 2009

Éramos Tres.









Tres flores, que diría Marte (Si, así decidimos llamar a Marta, y aunque yo me decantaba más por Marsupilami mi propuesta
no tuvo éxito).

A Ele la odiaba antes de empezar a vivir juntas, a Marte la empecé a odiar el segundo o tercer día ya. ¿El casero? De él me enamoré cuando nos explicó el funcionamiento de una tostadora.

Teniamos una obsesión común: Internet. Así que mientras que lo contratabamos y no, nos pasabamos el día en el suelo de mi gigante habitación con posturas extrañas para intentar robar wifi.
También íbamos al locutorio, grandes momentos pasamos ahí. Era como estar dentro de un culebrón.
Fiesta. Mucha fiesta, ¿demasiada?
Y de aquella todavía teniamos tiempo para aparecer por clase (poco, todo sea dicho).


Tuvimos una época en la que ellas sólo comían pasta acompañada de una salsa que les enseñó Bea Tetas (supongo que no es necesario explicar el mote) y yo sólo comía pizza y nuggets.
Luego otra en la que hicimos una dieta para comer sano, esta duró dos días, hasta que hubo un momento en el que nuestra vida cambió por completo: mi abuela me regaló una plancha de cocina.


Marte apenas nos contagió su forma de hablar, creo. Y tampoco aprendimos que los de Albacete son albinos, creo otra vez.
Además de eso, Ele aprendió a hablar ruso, no lo hace mal. Marte y yo aprendimos la programación de Neox: a las siete Sin Chan (o como se llame ese maldito crío que no soporto), a las ocho American Dad (el plagio del plagio) y a las nueve Los Simpson (dichosas reposiciones).


Lloramos, nos quisimos matar y rompimos cosas (Marte el parqué), pero también reimos, mucho.
Es genial entenderse sin hablar.



Os echo de menos, pequeñas...
En el fondo, y tan fondo, os quiero.




Y si, Ele es la de siempre...la que nunca friega. La que le tocaba fregar lo acumulado de una semana y se fue a Nueva York sin hacerlo.
Buen viaje, capulla.




Por el trato de los domingos (III)

Primer día de verano de 2009. ¡Qué ganas de todo!

Empieza mi ultima semana en Madrid, espero volver...





Kids-MGMT

viernes, 19 de junio de 2009

51

Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien".Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien". Odio el lo "hacemos por tu bien".



Me voy de compras.
Y mañana, al parque de atracciones.
A mal tiempo, buena cara.

miércoles, 17 de junio de 2009

Así me va...

Mis padres me odian.
La que no friega se va a NY.
La que friega para sustituir a la anterior a la playa.
Me muero de calor.
El niño gordo de Aquí no hay quien viva ya no está gordo.
Voy a la piscina y me quemo.
En Oviedo hay universidad, para mi desgracia.
No tengo casi saldo.
Ni Pan Bimbo.


Y aun así, hoy estoy feliz.